Cuando se denominó a la logística como “el arte de las previsiones”, llegué a pensar que podría hacerlo con todo y bueno eso sin duda es más de lo que se puede intentar hacer. Escuche mencionar que el decir: Voy a tratar, es condenar la operación a la mutilación de sus intentos. Por lo tanto es mejor seguir en el empeño de aprender de nuestras previsiones y tratar de alcanzarla a modo de no dejar de aprender.
En oportunidades pareciera que la semana que pasó nos llamó la atención, pues algo de nuestra consabida previsión falló, pero luego al revisar nuestras acciones a modo de DEJAVU nos damos cuenta que no; en su momento cruzamos la línea de la previsión pero por algo no logramos concretar y eso en mi caso me reconforta. El costo del error se tipifica con claridad y por ende su responsabilidad. Aún recuerdo, las veces que le mencione a todos mis colaboradores contables que tras sus operaciones debía haber un control, y que por lo tanto emitan sus reportes para que alguien se los vise. Muchos se molestaron, pues se pensaba que en eso había mera desconfianza, pero en mi caso había deseo de acompañar sus esfuerzos y prevenirlos.
No se siguió la recomendación, pero alerté sobre la misma…al menos estoy tranquilo, lo hice. Saben, si en su momento dejo algo a la deriva y no le doy algo de previsión en su contexto, sin duda eso dejaría de ser “un arte”…y pienso que el arte tiene en su estructura mucha pasión…semana dura la que paso.
Semana en Dios la que viene, pero hoy termino actividades con el control concurrente. Mi propio autocontrol.
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