Estuve hace tanto tiempo exiliado y no me di cuenta. Como muchos, quizá como tú, algunos SENTIMOS que estamos exiliados cuando estamos fuera de lo nuestro. Pero: ¿Qué es lo nuestro?; eso que siquiera lo es, pues dicen los sicoanalistas que un ser es único y adopta no una posición de hijo y por ende en su frente tampoco RECONOCEposiciones de padres, pues esa vida es formada por uno o el otro y pierde su auténtico ser.
Luego pasa por etapas de rebeldía (adolescencia) y lo vuelve a reflejar en su juventud…y así lo vuelve y vuelve a repetir. Es decir se siente exiliado y al final se encuentra con autos exilios. Se me dijo que para salir de ello hay que confesar que estuvimos en esa determinación y que bueno es momento de volver.
Sólo basta eso y dejamos de estarlo. Parece sencillo y lo es. Pues podemos ser todos exiliados de la vida misma, logramos una vida en defensa de nuestro ser haciéndolo como diría el libro de JONAS en la BIBLIA…queriéndonos esconder de todos, con nuestras responsabilidades y culpas…Y estas no existen. Lo mejor es que cada momento hay que volver y salir del exilio y será entonces el momento en Dios de volver a casa…y esa casa sin duda es nuestro ser interior, que lo reconoce todo y que no lo sufre, no lo extraña, no olvida…sino sonríe y sólo se deja llevar por la luz espectacular de salir de esas ataduras que sólo los prisioneros de algo saben reconocer y llamar exilio.
Que importa en donde, como o cuando…pero quién no esta, estuvo e incluso indujo a más de uno a tantas fronteras de no libertad. Procuremos ver que esas ataduras están frente a nosotros y hagamos nuestra última rabieta de recién nacido y aún es tiempo para ser realmente libres y nunca más, nunca más SENTIRNOS en el EXILIO.
“Aquí estoy anhelándote, más que nunca más que ayer…déjame verte, déjame oírte, déjame estar donde tu estas…déjame estar cerca de ti…Ven pronto señor Jesús”
Oración para un exiliado…como lo estuve yo, como tantos, como los confesos y los que aún no lo reconocen. Obra padre santo
No hay comentarios:
Publicar un comentario