Una devolución, claro que muy grata…
Al final de los muchos eslabones que se componen en miles de redes de abastecimiento e intercambios comerciales, hoy me tocó vivir la experiencia valida de enorme gratitud. Estaba en la tienda SODIMAC en Lima Perú, comprando algunos galones de pintura y sin querer deje en el mostrador de ese establecimiento mi billetera, justo en la caja que atendía una joven trabajadora peruana (colaboradora) de nombre Mercedes…bueno yo sabía de ella sólo que me atendió muy amablemente en la compra y luego fui a recoger el elaborado color de la pintura.
Tras haber paseado algunos minutos dentro de la misma tienda, pude escuchar que se perifoneaba mi nombre y se pedía me acerque al Modulo de Atención al Cliente; supuse había cometido alguna falta o algo así y bueno no era eso. Tenía una devolución, de esas que suelen haber y que nos molesta…pero por las que ahora la logística nos dice que debemos estar preparados, pero nunca gratamente impresionados. Esta devolución efectiva, real y destacable que tiene nombre de “ser”, supervisora, tienda – marca que la identifica, nos hace sentirnos muy gratificados.
Pero son acaso las devoluciones del mercado respuestas fraternas o inesperadas que debemos contemplar…pues claro…y sobre todo resaltar. Quizá a usted no le ocurrió lo mismo o quizá soy yo el que no miraba la respuesta de devoluciones que nos hablan, que nos agradecen, que nos exigen, que nos motivan. Gracias Mercedes, Gracias SODIMAC.
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