Y se encontraron con Dios...
No hay duda que estos tres peruanos amantes de la cocina y una proveedora de suministros están hoy ante Dios...en esos caminos al cielo que sin duda son las rutas de nuestra geografía. Es la muerte injusta, justa, comprensible, incomprensible, dolorosa, triste, pasajera...
No es ese el momento de pensarlo, al menos el duelo siquiera es familiar y en el mismo grado. Dicen los terapeutas que los duelos son personales, individuales y únicos. Y por ende el grado de dolor que vivirá por siempre en nosotros sólo será gradual y se irá aligerando en la medida de cada persona y su experiencia de entornos que lo ayuden o soledades que quizá complican o ayudan también.
Pero hay que ser ciertos en Dios y acompañar a la muerte de una comprensión racional. Pues Dios que es perfecto escucha nuestras oraciones y compromiso de acatamiento de sus voluntades. Y no es que Dios esté por los caminos provocando accidentes u otras cosas malas que ocurren, pero si Dios el Eterno si es el refugio para saber que tras todo cuanto hoy pensamos malo el nos tiene un grato tiempo de paz prometido.
Bellos peruanos que dejaron su cuerpo terrenal para enfundados en sus alas de luz estar ahora mismo en presencia del señor...podríamos decir que murieron en medio de lo que más amaron y la tierra toda es un GRAN SUMINISTRO de tanto o de todo. Dios con ellos sin duda...Dios ahora también con nuestro dolor.
No hay duda que estos tres peruanos amantes de la cocina y una proveedora de suministros están hoy ante Dios...en esos caminos al cielo que sin duda son las rutas de nuestra geografía. Es la muerte injusta, justa, comprensible, incomprensible, dolorosa, triste, pasajera...
No es ese el momento de pensarlo, al menos el duelo siquiera es familiar y en el mismo grado. Dicen los terapeutas que los duelos son personales, individuales y únicos. Y por ende el grado de dolor que vivirá por siempre en nosotros sólo será gradual y se irá aligerando en la medida de cada persona y su experiencia de entornos que lo ayuden o soledades que quizá complican o ayudan también.
Pero hay que ser ciertos en Dios y acompañar a la muerte de una comprensión racional. Pues Dios que es perfecto escucha nuestras oraciones y compromiso de acatamiento de sus voluntades. Y no es que Dios esté por los caminos provocando accidentes u otras cosas malas que ocurren, pero si Dios el Eterno si es el refugio para saber que tras todo cuanto hoy pensamos malo el nos tiene un grato tiempo de paz prometido.
Bellos peruanos que dejaron su cuerpo terrenal para enfundados en sus alas de luz estar ahora mismo en presencia del señor...podríamos decir que murieron en medio de lo que más amaron y la tierra toda es un GRAN SUMINISTRO de tanto o de todo. Dios con ellos sin duda...Dios ahora también con nuestro dolor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario