Y en ese momento nadie dijo nada...
Me forme de las razones de todos, entendiéndolas, pensándo que era normal y cuando aún razonaba si lo que me pasaba estaba bien, otras mil razones me volvieron a derrumbar, pisar, arrastras e imponerse. Y me volví a levantar, pénsándo que la razón pasada era mi razón futura, me aferre de lejos a los sueños y los deseos de hacer por hacer y hacer para ser...y cuando lo lograba mi perfíl se iba al cielo y yo seguía. Me acostumbre a pensarme e inventarme las razone de otros y luego hice una doble vida entre las razones familiares y mis libertades absolutas para usar mis poderes. Y me hice fuerte, y me forme para dar, para hacer, para estar, para no estar, para razonar si me llaman por un día o a interesarme, pues si me llamas estoy para ser puente de claridad y no especulada "baja alfombra". Y en ese momento, en donde mi razón tuvo nombre y apellido doméstico o comercial, en donde se me aplaudio de pie y de rodillas. En donde se me dijo sabio o ignorante...me volvi a ocultar, como cuando niño bajo la cama y repitiendo mil veces clamores a una mujer ideal que sentada en una luna venga por mí. Era negra y lloraba piedras preciosas, era blanca y no sabía reconocerla, era mestiza y su color y olor la hacía humana...Mientras todos decían en sus silencios nada o todo, ella era el silencio más sonoro que turbaba mi mente y hacía de ella lo que nunca tuve...En mi propia cuenta regresiva hay aún mil razones, millones de sueños, brazos extendidos para donarme, o para curarme lejos y volar.
Me forme de las razones de todos, entendiéndolas, pensándo que era normal y cuando aún razonaba si lo que me pasaba estaba bien, otras mil razones me volvieron a derrumbar, pisar, arrastras e imponerse. Y me volví a levantar, pénsándo que la razón pasada era mi razón futura, me aferre de lejos a los sueños y los deseos de hacer por hacer y hacer para ser...y cuando lo lograba mi perfíl se iba al cielo y yo seguía. Me acostumbre a pensarme e inventarme las razone de otros y luego hice una doble vida entre las razones familiares y mis libertades absolutas para usar mis poderes. Y me hice fuerte, y me forme para dar, para hacer, para estar, para no estar, para razonar si me llaman por un día o a interesarme, pues si me llamas estoy para ser puente de claridad y no especulada "baja alfombra". Y en ese momento, en donde mi razón tuvo nombre y apellido doméstico o comercial, en donde se me aplaudio de pie y de rodillas. En donde se me dijo sabio o ignorante...me volvi a ocultar, como cuando niño bajo la cama y repitiendo mil veces clamores a una mujer ideal que sentada en una luna venga por mí. Era negra y lloraba piedras preciosas, era blanca y no sabía reconocerla, era mestiza y su color y olor la hacía humana...Mientras todos decían en sus silencios nada o todo, ella era el silencio más sonoro que turbaba mi mente y hacía de ella lo que nunca tuve...En mi propia cuenta regresiva hay aún mil razones, millones de sueños, brazos extendidos para donarme, o para curarme lejos y volar.
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