¿Sin Hijos?
Uno se detiene a pensar que no los tuvo, como si fuera una realidad frustrante y no es así.
En realidad uno ha vivido la experiencia de ser un buen hijo (sin quizá llegar a serlo) y sólo intentarlo sin una regla que condicione pautas a seguir, al final uno no puede ser buen hijo de malos padres, al menos no en tu etapa inicial.
Esa, en donde se hace contigo siquiera lo que debieras ser, al final los padres copian formas y modos a las tuyas y será tu afán libertario, revolucionario o precursor para ser de su experiencia paterna una mejor experiencia...y seguir.
He trabajado desde bastante joven (17 años), con grandes equipos humanos que sin darme cuenta me iban haciéndo cada vez más responsable de lo que pase con ellos, grupos y familias...Antes no me daba cuenta y las fuerzas me daba para hacerlo sin saber que LO ESTABA LOGRANDO...sí, una imagen real de padre que se preocupa por su "ser operador" y sus resultados; tener una dinámica que lo haga responsable de lo que siquiera sabía que era.
Y así puedo recordar muchos tiempos, con personas que ya siquiera recuerdo sus nombres, pero que no pude tratar con cierto desden, pero si con total responsabilidad. Algo así, como para que no les falte nada.
Pasó tambien en la parte pública, privada y luego a nivel de empresario, ese mismo circundante grupo de personas y personalidades que me rodeaban y a los que no puedo negar mi inmenso afecto y respeto. Como los debería tener un padre a un hijo. Por ello mis angustias.
Sin olvidar, que mis dos adorables hermanas me dieron a sus hijas para ser su padrino, y aunque me creía que el serlo me daba los derechos de orientarlas, hoy sé que sólo son derecho de amarlas y decirles lo que pienso sin querer que me hagan caso ni al 1%; Dios bendijo que sean ellas las que me hagan sentir tambien como el peor padre del mundo y sentir tambien como se es el peor hijo. Y con cierto dolor tuve que en minutos saber que al final uno si es padre, uno pues claro que es hijo...y por lo tantro no deja de aprender.
Al final, cuando la luz se apaga en su rol de día y noche normal, uno vuelve a su realidad, uno no muere padre...uno muere hijo y regresa al fraterno amor perfecto de su padre...Y todo eso que nos puede angustiar queda en sus manos.
Gracias Dios por permitirme justificar mi preocupación y suplica en Dios por uno de mis hijos, en donde sus temores me fueron revelados y eso me hace su AMIGO, HERMANO y muy de lejos su HIJO. Como cual niño en cuna, me recuerdo cantarme hasta hoy: "Basta de angustias, olvida las penas, yo sé que nada va pasar todo estará igual, esta noche debes descansar...duerme bien, duerme bien...que contigo siempre Dios estará".
Mañana tendré un milagro...o quizá tres. Je
Uno se detiene a pensar que no los tuvo, como si fuera una realidad frustrante y no es así.
En realidad uno ha vivido la experiencia de ser un buen hijo (sin quizá llegar a serlo) y sólo intentarlo sin una regla que condicione pautas a seguir, al final uno no puede ser buen hijo de malos padres, al menos no en tu etapa inicial.
Esa, en donde se hace contigo siquiera lo que debieras ser, al final los padres copian formas y modos a las tuyas y será tu afán libertario, revolucionario o precursor para ser de su experiencia paterna una mejor experiencia...y seguir.
He trabajado desde bastante joven (17 años), con grandes equipos humanos que sin darme cuenta me iban haciéndo cada vez más responsable de lo que pase con ellos, grupos y familias...Antes no me daba cuenta y las fuerzas me daba para hacerlo sin saber que LO ESTABA LOGRANDO...sí, una imagen real de padre que se preocupa por su "ser operador" y sus resultados; tener una dinámica que lo haga responsable de lo que siquiera sabía que era.
Y así puedo recordar muchos tiempos, con personas que ya siquiera recuerdo sus nombres, pero que no pude tratar con cierto desden, pero si con total responsabilidad. Algo así, como para que no les falte nada.
Pasó tambien en la parte pública, privada y luego a nivel de empresario, ese mismo circundante grupo de personas y personalidades que me rodeaban y a los que no puedo negar mi inmenso afecto y respeto. Como los debería tener un padre a un hijo. Por ello mis angustias.
Sin olvidar, que mis dos adorables hermanas me dieron a sus hijas para ser su padrino, y aunque me creía que el serlo me daba los derechos de orientarlas, hoy sé que sólo son derecho de amarlas y decirles lo que pienso sin querer que me hagan caso ni al 1%; Dios bendijo que sean ellas las que me hagan sentir tambien como el peor padre del mundo y sentir tambien como se es el peor hijo. Y con cierto dolor tuve que en minutos saber que al final uno si es padre, uno pues claro que es hijo...y por lo tantro no deja de aprender.
Al final, cuando la luz se apaga en su rol de día y noche normal, uno vuelve a su realidad, uno no muere padre...uno muere hijo y regresa al fraterno amor perfecto de su padre...Y todo eso que nos puede angustiar queda en sus manos.
Gracias Dios por permitirme justificar mi preocupación y suplica en Dios por uno de mis hijos, en donde sus temores me fueron revelados y eso me hace su AMIGO, HERMANO y muy de lejos su HIJO. Como cual niño en cuna, me recuerdo cantarme hasta hoy: "Basta de angustias, olvida las penas, yo sé que nada va pasar todo estará igual, esta noche debes descansar...duerme bien, duerme bien...que contigo siempre Dios estará".
Mañana tendré un milagro...o quizá tres. Je
No hay comentarios:
Publicar un comentario