miércoles, 30 de noviembre de 2011

Trato de no confiar con la mente, sino con el corazón


Me es complicado quedar al pie de las confianzas y no ser cauto con lo que me dice tanto; hoy escuche otra vez una canción cristiana y me decía algo sobre el poder confiar en algo o alguien y quizá no hacerlo con mi mente, sino dejar que sea mi corazón el que confíe…vaya que es complicado.

¿O no?

Si me dejo llevar por andar los tiempos meditándolos y sin obviar nada, me daré cuenta que no existe nunca intencionalidad de dañar, como hacerlo sin percibirlo y no disculparme. Bueno cómo saber si alguien no te está usando de forma o modo y ser indiferente, quererse contentar con los esfuerzos casi hasta quebrase – que es lo que pasa ahora con mis rodillas -, bueno los años no pasan en vano y estos siempre son gratos. Pero eso no es lo importante.

Hoy un amigo al que quiero mucho, me encamino sus afectos para con Dios y me dijo como hacer para llegar a una puerta que sé conoce, incluso quiero y le pido a Dios conozca más que yo. Bueno, me alegro la vida pensar que en un mismo lugar se regocijan nuestra alma y se alimenta la alegría, vaya el baile de nuestra chichón, el beso de mi madre, mi hermana aún con tos sirviéndome unos panes y un gran jugo y mi sobrina con su sueños apretaditos dormitando y diciéndome cuídate…un beso pues soy yo la que más te quiero.

Claro que es sencillo no confiar con la mente y dejarse llevar por el corazón…Tu nos amas y estas en control de nuestra vida.

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